
Las afecciones más comunes en los perros de caza
Aunque los perros de caza tengan talentos especiales debido a sus razas o entrenamientos, también son más propensos a sufrir lesiones y ciertas enfermedades en comparación a los perros domésticos.
Un perro de caza se tomará su trabajo muy en serio, invirtiendo así un gran esfuerzo físico en cada jornada. También al hacerlo en entornos silvestres estará expuesto a más enfermedades infecciosas e insectos vectores.
Además, los perros de caza tienen un gran impulso por seguir en movimiento a pesar del dolor. Esto dificultará algunas veces que su dueño detecte el problema y postergue una visita con el veterinario. Por eso, es importante conocer qué puede afectar su salud, y cómo actuar en estos casos.

Lesiones osteomusculares
Los perros de caza son verdaderos atletas, y disfrutan ejercitarse al aire libre con un propósito. No sólo está en su instinto, sino que es parte de las asignaciones que tendrá como miembro de tu equipo de caza. Sin embargo, la intensidad del ejercicio y recorrer terrenos irregulares puede provocar distintas lesiones osteomusculares.
Si notas que tu perro empieza a cojear, esta es una señal de alerta. Otras señales de alerta son que tu perro no tenga ganas de correr, sea más lento en el trabajo, no tenga la misma energía que antes o no quiera subir senderos difíciles. Si tu perro presenta alguna de estas conductas, puede que se trate de:
- Esguinces y roturas: Es común que los perros de caza sufran de esguinces y roturas, en especial en sus dedos o en el ligamento cruzado.
- Cortes y desgarros : En el desenfreno de la persecución puede que tu perro se lastime la piel con zarzas o piedras afiladas produciendo con esto cortes y desgarros.
- Síndrome de la cola de natación (Cold Water Tail): Esta afección la suelen presentar los perros de cobro que nadan en aguas frías. En ella, la base de su cola se inflama y el animal es incapaz de levantarla por el dolor que le causa.
- Osteoartritis: Por igual, debe hablarse de una enfermedad muy presente en los perros adultos y razas grandes, que es la osteoartritis. Esta es una enfermedad articular degenerativa, progresiva y lamentablemente, irreversible. El cartílago se irá desgastando, causando así inflación, dolor y movilidad reducida.
¿Qué puedo hacer?
La mejor opción a tomar ante la presencia de alguna de estas es dejar descansar a tu perro, y no presionarlo a continuar. Si te percatas de, por ejemplo, un esguince en medio de una jornada, tendrás que interrumpir su participación ya que la adrenalina enmascara el dolor y puede empeorar la lesión.
Puedes intentar vendar la zona de forma firme, pero sin cortar la circulación. Si hay un arroyo cerca, mete la pata del perro en agua fría unos 10 a 15 minutos para reducir la inflamación. No mediques a tu perro sin la supervisión de un profesional. Después de darle los primeros auxilios, deberías llevarlo al veterinario lo más pronto posible para un tratamiento adecuado.
En el caso de una enfermedad degenerativa e irreversible como la osteoartritis, tendrás que esforzarte en mejorar la calidad de vida de tu mascota. Esto con ayudarle a controlar su peso, fisioterapia y rehabilitación.

Infecciones de la piel
Los perros de caza además de estar en contacto constante con maleza, madrigueras, aguas estancadas, barro y animales salvajes, tienen una predisposición única a enfermedades bacterianas de la piel. Su barrera cutánea frágil los hace más susceptibles a distintas infecciones de la piel.
Entre las afecciones cutáneas más frecuentes están:
- Pioderma: Es una infección bacteriana de la piel muy frecuente en perros de caza que provoca inflamación, granos con pus, costras, enrojecimiento y pérdida de pelo en parches. Esta se puede originar por un pequeño rasguño con una espina o rama, que dará paso a que las bacterias, normalmente Staphylococcus, entren en la piel. Las lesiones son frecuentes en el vientre, axilas y zonas con poco pelo que rozan con la vegetación.
- Dermatitis por malassezia: Esta es una infección por hongos que aprovechará la humedad en zonas como orejas, pliegues de piel y entre los dedos de sus patas para aparecer en tu perro. Aquellos perros que se mojan mucho o suelen cazar en zonas pantanosas son los más afectados. La podrás detectar cuando la piel se vuelva negruzca, gruesa y desprenda un olor rancio.
- Dermatofitosis o tiña: Esta es una infección fúngica superficial de la piel que tu perro podrá contraer por contacto con el suelo u otro animal que ya esté infectado. Incluso, podría transmitírtelo a ti si tocas estas manchas sin guantes. Podrás identificarlas como calvas circulares perfectas, con piel descamada y algo enrojecidas. Quizás no le pique tanto a tu perro en comparación a otras infecciones, pero puede extenderse con rapidez.
¿Qué puedo hacer?
Puedes evitar y detectar los principios de cualquiera de estas infecciones con algunos simples pasos. Por ejemplo, al llegar a casa si tu perro está mojado, sécalo bien. Enfócate en secar entre sus dedos y axilas.
También deberías cepillar su pelo después de la caza, para así detectar si tiene espigas clavadas o pequeñas heridas que podrías atender antes de que se conviertan en infecciones más graves.
Hay algunos champús de mantenimiento que podrían ser de ayuda, como los que tienen clorhexidina, y sirven para desinfectar micro heridas después de jornadas intensas, aunque este tipo de productos necesitan de la aprobación de un veterinario. No automediques a tu perro si la infección está avanzada, llévalo con su veterinario. La automedicación podría empeorar algo sencillo de tratar.

Infecciones de oído
Si notas que tu perro gime, se rasca las orejas, sacude constantemente la cabeza, y tiene secreciones o enrojecimiento en sus oídos, podría tratarse de un caso de otitis. Esta es una inflamación del canal auditivo que puede ser provocada por bacterias, hongos o cuerpos extraños. Es dolorosa para el animal.
También tu perro podría sufrir de algún tipo de alergia que no has descubierto todavía, y necesitarás llevarlo a consulta para descartar que no sea un problema mayor.
Ten cuidado con sus ojos del mismo modo, es frecuente que sufran de conjuntivitis traumática, que es causada por el roce accidental de sus ojos con polvo, espigas o ramas.
¿Qué puedo hacer?
Necesitarás llevarlo a su veterinario para que el profesional pueda analizar sus oídos u ojos, y recetar los antibióticos correspondientes a su caso.
Pero si después de la jornada de caza percibes que su malestar es muy grande, y quieres ayudarle, en el caso de los oídos, limpia con una gasa con un poco de suero fisiológico e inspecciona su canal auditivo. Si ves una espiga visible que esté alcanzable y tu perro está tranquilo, puedes intentar retirarla con pinzas. Si está muy profunda, no lo intentes, ve al veterinario.
En el caso de los ojos, lava su rostro con suavidad y abundante agua mineral o suero para tratar de arrastrar los objetos extraños. Después baja el párpado inferior y sube el superior para buscar una espiga o un trozo de rama. Si hay algo clavado en la córnea, no lo retires, ve al veterinario.

Parásitos y enfermedades transmitidas por vectores
La exposición a múltiples agentes patógenos transmitidos por vectores es parte de la rutina de los perros de caza. Tu perro podrá sufrir de enfermedades transmitidas por garrapatas como la Ehrlichiosis y Babesiosis, que provocan fiebre alta, anemia y decaimiento.
También lo podrán hacer de Leishmaniosis que es transmitida por el mosquito flebótomo. Esta es una enfermedad crónica que afecta sus órganos internos y piel. O de Filariosis (gusano del corazón), que es transmitida por el mosquito, afectará su capacidad pulmonar y cardíaca.
¿Qué puedo hacer?
Para protegerlo enfócate en la Prevención, Detección y Acción. No desestimes el poder de la vacunación, los repelentes y la desparasitación interna. Tampoco ignores las señales de malestar en tu perro.
Si lo notas decaído, que está perdiendo peso, tiene los ganglios inflamados o muestra cojeras erráticas, llévalo a un veterinario para que reciba el tratamiento adecuado.
Recuerda que la mayoría de estas enfermedades, pueden curarse con antibióticos específicos si son detectadas a tiempo. De lo contrario, podrían llegar a dañar los riñones o el bazo de tu compañero canino de forma irreversible.
Preguntas frecuentes sobre afecciones en perros de caza
¿Por qué los perros de caza pueden sufrir más afecciones?
El artículo señala que realizan un gran esfuerzo físico, trabajan en terrenos silvestres y pueden estar expuestos a enfermedades infecciosas, insectos vectores y lesiones.
¿Qué señales pueden indicar una lesión osteomuscular?
Cojera, menos ganas de correr, pérdida de energía, lentitud en el trabajo o rechazo a subir senderos difíciles pueden ser señales de alerta.
¿Qué hacer si el perro se lesiona durante una jornada?
El texto recomienda interrumpir su participación, dejarlo descansar, aplicar primeros auxilios básicos si procede y acudir al veterinario lo antes posible.
¿Cómo prevenir infecciones de piel tras la caza?
Conviene secar bien al perro si está mojado, revisar dedos y axilas, cepillar el pelo y detectar espigas o heridas pequeñas antes de que se compliquen.
¿Cuándo sospechar de una infección de oído?
Gemidos, rascado de orejas, sacudidas constantes de cabeza, secreciones o enrojecimiento pueden indicar otitis u otro problema que debe revisar un veterinario.
¿Qué enfermedades transmitidas por vectores menciona el artículo?
Se citan enfermedades relacionadas con garrapatas como Ehrlichiosis y Babesiosis, además de Leishmaniosis y Filariosis.