Perro de caza revisado después de una jornada en el campo

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Enfermedades y lesiones más comunes en perros de caza

Las imágenes de este artículo son ilustraciones generadas con IA.

Aunque los perros de caza tengan talentos especiales debido a sus razas o entrenamientos, también están más expuestos a lesiones y a ciertas enfermedades que los perros de compañía.

Un perro de caza se tomará su trabajo muy en serio, invirtiendo así un gran esfuerzo físico en cada jornada. También al hacerlo en entornos silvestres estará expuesto a más enfermedades infecciosas e insectos vectores.

Además, los perros de caza tienen un gran impulso por seguir en movimiento a pesar del dolor. Esto dificultará algunas veces que su dueño detecte el problema y postergue una visita con el veterinario. Por eso, es importante conocer qué puede afectar su salud, y cómo actuar en estos casos. Esta guía te ayuda a reconocer el problema y a actuar mientras llegas al veterinario; no sustituye su diagnóstico.

Lesiones osteomusculares

Los perros de caza son verdaderos atletas, y disfrutan ejercitarse al aire libre con un propósito. No sólo está en su instinto, sino que es parte de las asignaciones que tendrá como miembro de tu equipo de caza. Sin embargo, la intensidad del ejercicio y recorrer terrenos irregulares puede provocar distintas lesiones osteomusculares.

Si notas que tu perro empieza a cojear, esta es una señal de alerta. Otras señales de alerta son que tu perro no tenga ganas de correr, sea más lento en el trabajo, no tenga la misma energía que antes o no quiera subir senderos difíciles. Si tu perro presenta alguna de estas conductas, puede que se trate de:

  • Esguinces y roturas: Es común que los perros de caza sufran de esguinces y roturas, en especial en sus dedos o en el ligamento cruzado.
  • Cortes y desgarros: En el desenfreno de la persecución puede que tu perro se lastime la piel con zarzas o piedras afiladas produciendo con esto cortes y desgarros.
  • Síndrome de la cola de nadador, cola fría o cola flácida (Cold Water Tail o limber tail): Esta afección la suelen presentar los perros de cobro que nadan en aguas frías, aunque nadar no es imprescindible: también aparece en perros de muestra tras un trabajo duro, un viaje largo en jaula o una jornada fría y húmeda. En ella, los músculos de la base de su cola se lesionan y el animal es incapaz de levantarla por el dolor que le causa. La mayoría se recupera en unos días o semanas, pero conviene que el veterinario descarte una fractura u otro problema.
  • Osteoartritis: Por igual, debe hablarse de una enfermedad muy presente en los perros adultos y razas grandes, que es la osteoartritis. Esta es una enfermedad articular degenerativa, progresiva y lamentablemente, irreversible. El cartílago se irá desgastando, causando así inflamación, dolor y movilidad reducida.

¿Qué puedo hacer ante una lesión?

La mejor opción a tomar ante la presencia de alguna de estas es dejar descansar a tu perro, y no presionarlo a continuar. Si te percatas de, por ejemplo, un esguince en medio de una jornada, tendrás que interrumpir su participación ya que la adrenalina enmascara el dolor y puede empeorar la lesión.

Puedes intentar vendar la zona de forma firme, pero sin cortar la circulación. Si hay un arroyo cerca, mete la pata del perro en agua fría unos 10 a 15 minutos para reducir la inflamación. No mediques a tu perro sin la supervisión de un profesional. Después de darle los primeros auxilios, deberías llevarlo al veterinario lo más pronto posible para un tratamiento adecuado.

En el caso de una enfermedad degenerativa e irreversible como la osteoartritis, tendrás que esforzarte en mejorar la calidad de vida de tu mascota. Esto con ayudarle a controlar su peso, fisioterapia y rehabilitación.

Revisión del pelaje de un perro de caza para detectar irritaciones o heridas tras cruzar maleza

Infecciones de la piel

Los perros de caza además de estar en contacto constante con maleza, madrigueras, aguas estancadas, barro y animales salvajes, tienen una piel vulnerable, como la de cualquier perro: su capa más externa y sus folículos se colonizan con facilidad por bacterias.

Entre las afecciones cutáneas más frecuentes están:

  • Pioderma: Es una infección bacteriana de la piel muy frecuente en perros que provoca inflamación, granos con pus, costras, enrojecimiento y pérdida de pelo en parches. Esta se puede originar por un pequeño rasguño con una espina o rama, que dará paso a que las bacterias, normalmente Staphylococcus pseudintermedius, entren en la piel. Suele aparecer tras otro problema, como parásitos, alergias o una herida. Las lesiones son frecuentes en el vientre, axilas y zonas con poco pelo que rozan con la vegetación.
  • Dermatitis por malassezia: Esta es una infección por una levadura, un tipo de hongo, que aprovechará la humedad en zonas como orejas, pliegues de piel y entre los dedos de sus patas para aparecer en tu perro. Aquellos perros que se mojan mucho o suelen cazar en zonas pantanosas son los más afectados. La podrás detectar cuando la piel se vuelva negruzca, gruesa y desprenda un olor rancio.
  • Dermatofitosis o tiña: Esta es una infección fúngica superficial de la piel que tu perro podrá contraer por contacto con el suelo u otro animal que ya esté infectado. Incluso, podría transmitírtelo a ti si tocas estas manchas sin guantes. Podrás identificarlas como calvas, a menudo redondeadas, con piel descamada y algo enrojecidas. Quizás no le pique tanto a tu perro en comparación a otras infecciones, pero puede extenderse con rapidez.

¿Qué puedo hacer ante una infección de piel?

Puedes evitar y detectar los principios de cualquiera de estas infecciones con algunos simples pasos. Por ejemplo, al llegar a casa si tu perro está mojado, sécalo bien. Enfócate en secar entre sus dedos y axilas.

También deberías cepillar su pelo después de la caza, para así detectar si tiene espigas clavadas o pequeñas heridas que podrías atender antes de que se conviertan en infecciones más graves.

Revisa también la nariz, las orejas, las axilas y el espacio entre los dedos. Si tu perro estornuda de golpe, se lame sin parar una pata o sacude la cabeza, sospecha de una espiga. Solo una espiga a medio clavar en la piel se puede retirar con pinzas desinfectadas; en el oído, la nariz o los ojos la debe extraer el veterinario.

Hay algunos champús de mantenimiento que podrían ser de ayuda, como los que tienen clorhexidina, y sirven para desinfectar micro heridas después de jornadas intensas, aunque este tipo de productos necesitan de la aprobación de un veterinario. No automediques a tu perro si la infección está avanzada, llévalo con su veterinario. La automedicación podría empeorar algo sencillo de tratar. En España, los antibióticos veterinarios se dispensan con receta.

Veterinario revisando el oído de un perro de caza después de una jornada en vegetación húmeda

Infecciones de oído y problemas en los ojos

Si notas que tu perro gime, se rasca las orejas, sacude constantemente la cabeza, y tiene secreciones o enrojecimiento en sus oídos, podría tratarse de un caso de otitis. Esta es una inflamación del canal auditivo que puede ser provocada por bacterias, levaduras, ácaros o cuerpos extraños como las espigas. Es dolorosa para el animal.

También tu perro podría sufrir de algún tipo de alergia que no has descubierto todavía, y necesitarás llevarlo a consulta para descartar que no sea un problema mayor.

Ten cuidado con sus ojos del mismo modo, es frecuente que sufran de conjuntivitis traumática, que es causada por el roce accidental de sus ojos con polvo, espigas o ramas.

¿Qué puedo hacer con los oídos y los ojos?

Necesitarás llevarlo a su veterinario para que el profesional pueda analizar sus oídos u ojos e indicar el tratamiento que corresponda. No todas estas infecciones se tratan con antibióticos.

Pero si después de la jornada de caza percibes que su malestar es muy grande, y quieres ayudarle, en el caso de los oídos, limpia con una gasa con un poco de suero fisiológico solo la parte visible de la oreja, sin bastoncillos ni nada que empuje la suciedad hacia dentro. Si ves una espiga en el oído, no uses pinzas: puede romperse o avanzar, y el veterinario la sacará con el instrumental adecuado.

En el caso de los ojos, lava su rostro con suavidad y abundante agua mineral o suero para tratar de arrastrar los objetos extraños. Después baja el párpado inferior y sube el superior para buscar una espiga o un trozo de rama. Si hay algo clavado en la córnea, no lo retires, ve al veterinario.

Revisión del pelaje de un perro de caza en el campo para prevenir parásitos

Parásitos y enfermedades transmitidas por vectores

La exposición a múltiples agentes patógenos transmitidos por vectores es parte de la rutina de los perros de caza. Tu perro podrá sufrir de enfermedades transmitidas por garrapatas como la ehrlichiosis y babesiosis, que provocan fiebre alta, anemia y decaimiento.

También podrá sufrir leishmaniosis, transmitida por el flebotomo, un insecto diminuto parecido a un mosquito. Esta es una enfermedad crónica que afecta sus órganos internos y piel, y que también puede afectar a las personas. O filariosis (gusano del corazón), que es transmitida por el mosquito y afectará su capacidad pulmonar y cardíaca.

¿Qué puedo hacer contra los parásitos?

Para protegerlo enfócate en la Prevención, Detección y Acción. No desestimes el poder de los repelentes y la desparasitación, y revisa a tu perro al acabar cada jornada. Tampoco ignores las señales de malestar.

  • Leishmaniosis: usa collares o pipetas repelentes. La vacuna autorizada en la UE reduce el riesgo de enfermar, pero no evita la infección ni sustituye al repelente. Se pone a perros no infectados a partir de los seis meses.
  • Filariosis: se previene con antiparasitarios específicos; el veterinario te dirá cuál y con qué frecuencia.
  • Garrapatas: usa un antiparasitario externo y retíralas cuanto antes. Para protegerte tú, sigue los consejos para evitar las picaduras de garrapatas.

Si lo notas decaído, que está perdiendo peso, tiene los ganglios inflamados o muestra cojeras erráticas, llévalo a un veterinario para que reciba el tratamiento adecuado.

Recuerda que estas enfermedades no se tratan igual y no todas se curan del todo. La ehrlichiosis se trata con antibióticos como la doxiciclina; la babesiosis, con antiparasitarios como el imidocarb, y la filariosis necesita un tratamiento largo y vigilado (ESCCAP). En la leishmaniosis, el perro sigue infectado aunque mejore, y antes de tratarlo hay que confirmar el diagnóstico. Sin tratamiento a tiempo, podrían llegar a dañar los riñones o el bazo de tu compañero canino de forma irreversible.

Vacunas y desparasitación

Repasa el calendario con tu veterinario antes de la temporada, sobre todo antes de iniciar a tu cachorro en la caza. Las vacunas básicas protegen frente al moquillo, el adenovirus y la parvovirosis. Donde la leptospirosis es endémica y hay vacunas adecuadas, también se considera básica la suya (WSAVA, 2024). La vacuna de la rabia era obligatoria en 15 comunidades, Ceuta y Melilla a 1 de mayo de 2023 (MAPA y AEMPS), y los plazos cambian, así que consulta la norma de la tuya.

Enfermedad de Aujeszky, el gran riesgo de cazar jabalíes

Si cazas jabalí, esta es la enfermedad que más debes conocer. La enfermedad de Aujeszky o pseudorrabia la causa un virus que circula entre los jabalíes, normalmente sin síntomas: en 2024, el 35,8 % de los analizados en España dio positivo (MAPA). En el perro no tiene cura y es mortal.

Los perros de rehala son los más expuestos. Se contagian al morder a un jabalí infectado, al lamer sus heridas o su sangre y al comer su carne o sus vísceras crudas. También por contacto con remolques, botas o tierra manchados (Principado de Asturias).

Los síntomas aparecen entre 2 y 6 días después del contagio. El más característico es un picor repentino e incontrolable, normalmente en un lado de la cara. También puede haber vómitos, diarrea, dificultad para respirar, aullidos, agresividad o convulsiones. La muerte suele llegar en uno o dos días (protocolo del MAPA).

¿Qué puedo hacer ante una posible Aujeszky?

Separa al perro de los demás animales, usa guantes y llama al veterinario. Como los síntomas se parecen a los de la rabia, hay que avisar a los servicios veterinarios oficiales de tu comunidad. Si el perro muere, conserva el cadáver refrigerado y con el mínimo contacto hasta que lo recojan.

Para reducir el riesgo:

  • No des a tus perros carne ni vísceras crudas de jabalí. Si las aprovechas, cocínalas al menos a 70 °C entre 30 y 60 minutos.
  • Evita que muerdan el jabalí y sepáralos de las piezas muertas, también durante el transporte, aunque parezcan sanas.
  • No dejes que laman sangre, y limpia y desinfecta el remolque, el vehículo y las botas manchados.
  • Limpia y desinfecta sus heridas: el virus es sensible a la clorhexidina y al yodo.
  • No entres en granjas de cerdos o jabalíes en las 48 horas siguientes a la cacería, y no dejes vísceras al alcance de la fauna.

En España no hay ninguna vacuna autorizada para perros. El MAPA contempla que un veterinario prescriba, de forma excepcional, una vacuna inactivada autorizada para cerdos. Las vacunas vivas atenuadas están prohibidas en perros.

Golpe de calor y otras urgencias en el campo

Golpe de calor

No hace falta un día de verano. En el Reino Unido, el 74 % de los casos en perros los desencadenó el ejercicio (Hall, 2020), y la temperatura mediana de los días con golpe de calor fue de 16,9 °C (Hall, 2022). Si tu perro jadea sin parar, babea mucho, se tambalea, vomita o se desploma, páralo y llévalo a la sombra. Mójalo con agua fresca corriente en el tronco y el vientre hasta empapar la piel, sin echarle agua en la cara, y sal hacia el veterinario justo después. Si tienes termómetro, deja de enfriarlo activamente cuando la temperatura rectal baje a unos 40 °C (guías RECOVER, 2026). Las almohadillas también sufren: lee cómo tratar las despeaduras al cazar con altas temperaturas.

Heridas de jabalí y hemorragias

En una encuesta en Chequia, de 150 heridas causadas por jabalíes en 797 batidas, el 73,8 % fueron leves, el 18,8 % graves y el 7,4 % mortales (Adámková, 2025). Si la herida sangra mucho, aprieta directamente sobre ella con gasas limpias. Si no para y está en una pata o en la cola, puedes improvisar un torniquete con un pañuelo de al menos 5 cm de ancho, por encima de la herida, y apretar solo hasta que el sangrado baje mucho. No lo aflojes por el camino: lo retira el veterinario. Nunca lo pongas en la cabeza, el cuello o el tronco. Si ves salir los intestinos, no los metas: cúbrelos con gasas mojadas en suero y ve a una clínica (Jara y Sedal). Cuidado: un perro dolorido puede morder.

Bajada de azúcar

Los perros poco entrenados o muy nerviosos pueden sufrir una bajada de azúcar durante el esfuerzo (dvm360): temblores, debilidad, descoordinación o desplome. Si no convulsiona, ponle miel o sirope entre la mejilla y las muelas, hasta unas dos cucharaditas según su tamaño, y ve al veterinario. Si convulsiona, no le metas nada en la boca (guías RECOVER).

Torsión de estómago

Si un perro grande o de pecho profundo intenta vomitar sin conseguirlo, babea, está inquieto y se le hincha la barriga, ve a una urgencia veterinaria. Es una emergencia que pone en riesgo su vida. Al alimentar a tus perros de caza, evita darles una sola toma al día y limita el ejercicio antes y después de comer si son de riesgo (Manual Veterinario Merck).

Botiquín básico para el perro de caza

Perro de caza con una pata vendada junto a un botiquín abierto en el campo

Lleva siempre en el coche (lista de referencia):

  • Guantes, gasas estériles, vendas y esparadrapo.
  • Suero fisiológico y una jeringa grande para lavar heridas.
  • Antiséptico con clorhexidina o yodo.
  • Tijeras, pinzas y termómetro rectal.
  • Un pañuelo ancho para un torniquete.
  • Miel o sirope, agua y un bozal.
  • El teléfono de tu veterinario y de la urgencia más cercana.

Los antibióticos y los analgésicos, solo con receta y con la pauta del veterinario.

Preguntas frecuentes sobre enfermedades y lesiones en perros de caza

¿Por qué los perros de caza pueden sufrir más afecciones?

Trabajan con gran esfuerzo en terreno irregular, en contacto con fauna, agua, vegetación e insectos. Además, su impulso por seguir les hace disimular el dolor.

¿Qué señales pueden indicar una lesión osteomuscular?

Cojera, menos ganas de correr, pérdida de energía, lentitud en el trabajo o rechazo a subir senderos difíciles pueden ser señales de alerta.

¿Qué hacer si el perro se lesiona durante una jornada?

Retíralo de la jornada, déjalo descansar, aplica primeros auxilios si procede y acude al veterinario. Si sangra mucho, presiona directamente sobre la herida.

¿Cómo prevenir infecciones de piel tras la caza?

Conviene secar bien al perro si está mojado, revisar dedos y axilas, cepillar el pelo y detectar espigas o heridas pequeñas antes de que se compliquen.

¿Cuándo sospechar de una infección de oído?

Gemidos, rascado de orejas, sacudidas constantes de cabeza, secreciones o enrojecimiento pueden indicar otitis u otro problema que debe revisar un veterinario.

¿Qué enfermedades transmiten garrapatas y mosquitos a los perros de caza?

Las garrapatas transmiten ehrlichiosis y babesiosis; los flebotomos, leishmaniosis, y los mosquitos, filariosis o gusano del corazón.

¿Qué enfermedad transmiten los jabalíes a los perros?

La más grave es la enfermedad de Aujeszky o pseudorrabia: el perro se contagia al morder a un jabalí infectado o comer su carne o vísceras crudas, y no tiene cura.

¿Hay vacuna contra la enfermedad de Aujeszky para perros?

En España no hay ninguna autorizada para perros. Un veterinario solo puede recurrir, de forma excepcional, a una vacuna inactivada autorizada para cerdos.

¿Qué hago si mi perro de caza sufre un golpe de calor?

Llévalo a la sombra, mójalo con agua fresca corriente en el tronco y el vientre, sin tocarle la cara, y sal hacia el veterinario en cuanto lo hayas enfriado.